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el hábito del orden en los niños: por qué conviene construirlo todos los días

Construir las experiencias que cada día se irán formando alrededor de tu familia es importante y no requiere mucho esfuerzo si fortaleces hábitos que ayudarán a crear un ambiente sano al interior de tu casa.

 

En Tierra y Armonía sabemos lo importante que es para ti crear tu propio patrimonio. Cada fraccionamiento es planeado especialmente con cada una de las amenidades que le darán a tus seres queridos ambientes divertidos para hacer ejercicio, jugar, compartir una comida con amigos y mucho más.

 

Cuidar tu patrimonio también se logra a través de los hábitos que se mantienen al interior de tu casa y que si son bien llevados, significan fortalecer la sana convivencia entre quienes viven y comparten a diario.

 

Por ello, en esta ocasión deseamos hablarte de lo importante que es crear el hábito del orden en los más pequeños del hogar en una pequeña lista con ideas principales para que elijas las que más resuenan contigo y sobretodo, las implementes:

 

Para los niños, el orden y la higiene  son aspectos importantes por varios motivos: reflejan la seguridad del lugar, ayudan desarrollar hábitos saludables, permiten organizar los pensamientos y establecer roles familiares claros. 
 

Los niños tienen, desde sus primeros años de vida, una energía que los impulsa a ser creativos y curiosos: conocen el mundo a través de la experiencia y los sentidos. Si viven en un hogar que les brinda protección, podrán desarrollar nuevas habilidades y conocimientos para así, fortalecer su auto-estima sin sentirse limitados.
 

El desorden es inevitable en una vivienda con niños, por ello hay que encontrar permanentemente un equilibrio entre los límites y las libertades, brindando ambientes versátiles que les permitan crecer y madurar con armonía.
 

Así como se nutren los hábitos relacionados con la salud, con los estudios, la comida, el hábito del orden debe integrarse en función de la edad, la personalidad y los gustos de tus hijos para que sea divertido y no se convierta en un tema de discusión sino todo lo contrario: una oportunidad para crecer aprender jugando.
Antes de crear una serie de hábitos para el día a día del niño conviene tener en cuenta que los objetivos que se quieren conseguir deben ser realistas y progresivos adaptados a la edad del niño. También conviene reconocer íntimamente el progreso y el esfuerzo del niño, ya sea con alabanzas o premios.
Las rutinas o hábitos de acciones encadenadas son muy importantes para que el niño relacione cada momento del día con las acciones que debe llevar a cabo. Por ejemplo, al llegar a casa del colegio el niño tiene que saber que lo primero de todo es cambiarse de ropa, luego lavarse las manos, a continuación ayudar a poner la mesa y por último sentarse a comer. Esta serie de rutinas sirven para interiorizar el orden en la forma de vida y el niño las realizará sin esfuerzos.
Cuando la rutina o la “hora de recoger” se establezca dentro del horario de tus hijos pueden jugar a guardar las cosas por categoría: prueba a que tus niños ordenen por color, por figuras, por categorías… la clasificación de los objetos puede hacer volar tu creatividad y antes de que lo piensen, el cuarto estará como lo esperas.
Recuerda que “como es adentro es afuera”: si existe un orden en tus habitaciones quiere decir que es un reflejo del orden que mantienes en tus ideas y pensamientos. De esta forma es más fácil ser creativo y tu vida también será más ordenada.